Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

domingo, noviembre 07, 2010

El sueño del habanero

¡Felicidades a Mario Vargas Llosa por el Nobel y su nueva obra "El sueño del celta" de la cual se van a imprimir medio millón de ejemplares! Me alegro por el escritor que admiro desde que en
1964 compré en la tienda Fin de siglo la novela "La ciudad y los perros"con el primer dinero que me había ganado trabajando. Desde entonces ha sido uno de mis escritores favoritos.
Me fascina ese mundo de la literatura y más aún el cerrado mundo de las editoriales en el cual rechazan al 99 % de lo sometido para seleccionar al que creen será el nuevo éxito. Con Mario
Vargas Llosa no se equivocaron. Pero hay otros casos que se van con "la de fango" como decimos en Cuba. Novelas anunciadas con trompetas que no bailan, escritores que desaparecen en
la primera edición, y cientos que agazapados como yo esperan esa primera oportunidad.
Sigo escribiendo por inercia, ya voy por mi sexta novela, las cuatro primeras rechazadas de alguna forma bien por las editoriales, bien por las agencia literarias, bien por ser ignoradas en los concursos. Esta última ni siquiera sé si llegó a su triste destino pues no recibí acuse de recibo.
Por lo que creo que piratas somalíes la secuestraron en el trayecto y al darse cuenta del poco valor
la han utilizado -a la pobrecilla- como papel higiénico.
Pero sigo escribiendo y soñando que un día se haga realidad -valga la redundancia y la cacofonía-
el sueño del habanero; y vea mi nombre impreso en miles, o al menos decenas de ejemplares.
Basta ya de descargas matutinas.
Desde Miami os saluda con un frío que congela los huevos, su servidor el soñador de La Rampa.
Wesbri


a imprimir medio millón de ejemplares.

Etiquetas: , ,

lunes, septiembre 13, 2010

A veces segundos platos son buenos

Buscaba algo ameno para leer y en la biblioteca de Coral Gables me topé con la edición del 2005 de El pez en el agua (Alfaguara) de Mario Vargas Llosa. Mi primer encuentro con el novelista peruana fue en 1964 -creo que a finales- me habían castigado a una granja de reeducación -léase trabajos forzados- luego de unos tres años de vida no muy casta en Moscú, y al salir del castigo me encontré realizando labores de cicerone e intérprete con científicos de la URRS de visita en Cuba. Con el primer salario me compré una camisa de mangas cortas en la tienda Fin de Siglo -en el 1964 todavía las camisas se vendían por la libre, sin control de libretas- en La Habana, en la calle San Rafael. Y en esa misma tienda hallé la primera edición de La ciudad y los perros de Vargas Llosa. Al parecer se comerciaba ya con la España franquista. A los pocos años se produjo la ruptura de MVLl con la revolución cubana y sus novelas y libros fueron condenados al ostracismo. Fuera de las garras de los ciudadanos normales quienes carecíamos de ideología para entender a los "supuestos enemigos de la gran causa cubana".
Por eso este libro autobiográfico me ha llevado a leer dos de las novelas digamos "censuradas por le policía cultural cubana" en la década de los años 60: "La casa verde" y "Conversación en la Catedral". Nunca es tarde si es una buena lectura.
A un amigo guitarrista, le pasó algo similar con Los Beattles. Prohibidos en Cuba, al llegar a Miami acaparó cuanta cosa tenía el nombre del conjunto inglés: libros, cedés, dvds, pelñiculas, canciones.. toda una parafernalia veinte años después que el conjunto hubiera desaparecido y hasta uno de sus integrantes ya fallecido.
Son las pequeñas historias de la vida bajo el "modelo cubano de Fidel Castro" que nadie comenta. No solamente nos robaron la juventud si no que nos aislaron del mundo y nos prohibieron leer y escuchar música. Yo me enteré que un norteamericano había llegado a la Luna en la biblioteca de la Alliance Francaise de La Habana en una revista Paris Match. Imagínense que el 99% de mis coteráneos nunca se enteraría de ello. Únicamente lo aprobado por la censura. Por eso somos, los cubanos de mi generación, algo extraños con mucha nostalgia y una pata en el pasado y la otra en el presente en una ejercicio circense que promueve carcajadas en el mundo.
Basta de descarga para un lunes-
Para terminar. No se quemó ni un Corán, pero sí se quemaron banderas norteamericanas ante el silencio cómplice de la prensa iberoamericana, y europea. ¡Vaya con estos aliados! ¡No te fíes de ellos!

Wesbri

Etiquetas: , ,