Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

martes, diciembre 04, 2012

Monologar o no



                                              Calle Línea en el Vedado, Habana, Cuba


   Por esta época comienzan de nuevo las dudas: ¿continuar con este perpetuo monólogo, en que se ha convertido mi blog? ¿Dejar de escribir aunque sean notas insípidas cada dos o tres semanas? Creo que opto por la segunda solución salomónica: ni terminar ni empeñarme mucho para quienes leen sin dejar rastro como los antiguos lecheros matutinos que se inmiscuían en las neveras para retirar botellas vacías e intercambiarlas por otras llenas de leche de vaca, pasteurizada, grado A. Mi maravillosa memoria aún recuerda los precios: 10 centavos el medio litro; 20 el litro entero. Ese era durante mi niñez ya hoy a los setenta el galón de leche en Miami cuesta más o menos tres dólares y algo. Eso sí puedes escoger entre desgrasada, con 1% de grasa, con 2% de grasa, o con toda la grasa existente en la vaca. Uh, se me olvidaba, la leche libre de lactosa, por supuesto mucho más cara que las anteriores, pero no te dan gases, y no tienes la pena de correr al baño a destiempo para pedarte, no sé si el verbo existe, el sentido es expulsar pedos por el culo. ¡Mal escribidor que soy!
    Como el famoso soneto de Sonante, burla, burlando, ya tengo medio blog escrito.
   Pues cada año pesa, y pasa, pero no posa para peso alguno, y sigo en el piso. El trabalenguas es invención de este anciano. Ya voy por el sexto o séptimo año de escribidurías y siempre con la misma duda: ¿continuar o no continuar? Por hoy continuo. Felicidades por las fiestas navideñas.

Wesbri a 64 Farenheit. Unos 18 grados C.
Chiao

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