Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

miércoles, septiembre 15, 2010

Garbanzos y chocolate; y wesbrismos


De acuerdo a recientes descubrimientos científicos, ya no es necesario tomar fármacos para combatir la ansiedad y la depresión. Cuando estudiaba mi maestría en psicología, se hablaba de 250 neurotransmisores (NT) en el cerebro. Para los que no han leído nada acerca del funcionamiento del cerebro, las neuronas (células cerebrales) se comunican y transmiten información a través de sustancias químicas denominadas en inglés neurotransmitters (NT para abreviar). Al principio se descubrió que los niveles de serotonina coincidían con manifestaciones de depresión, aunque el trato prolongado mejoraba el ánimo del consumidor, traía aparejado efectos secundarios. El más nefasto tenía que ver con el sistema de saciedad. O sea, el cerebro iba perdiendo la capacidad para sentir satisfacción de lo que comía y seguía ingiriendo productos elevados en caloría. A lo que se unía el riesgo de desarrollar diabetes tipo II.
Ya no es necesario tomar fármacos cuando se sienta triste o abatido por la traición de su ser querido. No, ahora se va al supermercado y compra varios kilogramos de garbanzos, cebollas, patatas, chorizos -si no es musulmán o judío; de serlo, la receta cambia, debe agregarle muchas especies y hierbas para auto engañar a su paladar. y varias barras de chocolate negro de ese que tiene más del 65% de cacao pura. Importada de Centroamérica. No en balde, los nobles mayas consideraban las semillas de cacao como moneda de intercambio, y su néctar como afrodisíaco.

Ahora dicen que los garbanzos, ese potaje de clase obrera es el mejor antídoto para combatir la depresión, la falta de deseos, la apatía. No en balde en los 25 años que viví en Cuba bajo el manto del Gran Pensador en Jefe, no se vendía garbanzos en las tiendas del pueblo. Era un producto peligroso. El chocolate, a veces, se expendía en el antiguo -no sé si todavía existe- parque Lenin, aunque para adquirirlo había que hacer largas colas bajo el inclemente sol habanero.

SUGERENCIA:

Arroje los fármacos a la basura, en definitiva crean más problemas de los que resuelven. Sino preguntarle a su hígado.
Cueza su buen potaje de garbanzos con cebollas, patatas, chorizos, jamón Pata Negra y todos los ingredientes que encuentre en la despensa.
ADVERTENCIA: para ser políticamente correcto, no estoy promoviendo el consumo de ese animal despreciable y pecaminoso como es el cerdo. Así quedo bien con mis lectores musulmanes y judíos.

Y de postre, cómase un buen trozo de chocolate como hace la chica de la foto. No importa que el hígado reviente por el exceso de grasa. A la larga es mejor fallecer luego de innumerables garbanzadas y chocolateos, que de asquerosos e insípidos fármacos.

NOT BENE. Al parecer los vocablos "garbanzada" y "chocolateo" no están aprobados por la biblia(diccionario de la RAE). Por lo cual les solicito que lo presenten a la Academia como brionismos o wesbrismos. O sea, vocablos utilizados por este aprendiz de escribano.

Afuera Igor, Karl y Julia se disputan el océano aunque parece que no tocarán el sur de la Florida. Estamos en plena temporada de ciclones, o huracanes. Prefiero la voz taina.
Un pluvioso miércoles.

Wesbri -innoble creador de wesbrismos-


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