Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

lunes, abril 19, 2010

Prima crítica

Casa Pueblo en Piríapolis, Uruguay.

Adjunto la primera crítica de un lector argentino a mi novela Los diarios de Silvia.

Me sumergí en la historia porque me resulta exótico el clima de los inmigrantes ilegales en Miami, la mirada de un trabajador social y el ambiente sórdido o mediocre en el que se mueven.

Pero me resultó abrumador el desfile de personajes y personajes sin que aparezca un hilo que me haga pensar ¿Cómo terminará esto? Hasta donde leí (pág 41 del documento PDF) no fui tentado por ningún anzuelo apetitoso.

La historia es interesante porque el lenguaje es atractivo y las escenas realistas, pero tiene algunos problemas formales que hacen difícil la lectura. El principal es la puntuación.

Por ejemplo, en un trabajo de más de 70.000 palabras aparecen sólo cinco punto y coma y algunos fuera de lugar.

La solución pasa por aprenderse bien el capítulo de los signos de puntuación de la Ortografía de la RAE, que puede bajarse en formato PDF y ponerla en el escritorio como salvavidas a mano. Pero este capítulo hay que automatizarlo en la cabeza para que las normas fluyan automáticamente al escsribir.

Hay algunos errores que una pasada por el corrector del Word-español corregirá p.ej., demonstración en lugar de demostración, etc.

Otro problema formal es que abordar el texto presentado en el documento PDF cansa a la vista.

La elección de la tipografía Courier es desafortunada porque todos los caracteres ocupan un espacio, como en las viejas máquinas de escribir, y no se pueden usar los signos ortográficos habituales en la edición electrónica y de imprenta. Entre ellos, la raya o guión largo que marca el inicio de las líneas de diálogo y de las acotaciones. Este signo (—) se logra fácilmente en Word con Windows pulsando simultáneamente Ctr+Alt + el signo menos del teclado numérico. (Última tecla arriba a la derecha)

Justificar el texto para que los dos márgenes se igualen es otro error porque, al abrirse los espacios arbitrariamente, no se ven los dobles espacios y otros problemas que saltan a la vista si se margina sólo a la izquierda.

También es desalentador enfrentar la masa de texto sin espacios entre párrafos, los que son necesarios para descansar la vista y la mente.

Las sangrías también ayudan mucho a organizar mentalmente la lectura.

Para ordenar el caos se recomienda::

1. Usar Times New Roman que es, tal vez, la más legible en pantalla,

2. Marginar sólo a la izquierda

3. Formatear los párrafos con sangría.

4. Cuando los párrafos tienen más de 20 líneas dividirlos atendiendo a las necesidades del relato.

5. Generar separaciones de una línea entre párrafos cuando la masa de texto luzca pesada. Siempre atendiendo a las necesidades del relato, no en cualquier lado

Los ajustes de 1 a 4 se realizan en el menú formato en los submenúes Fuente y Párrafo.

Hasta aquí la benevolente orientación del amigo Jorge.


Saludos de lunes


Wesbri

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