Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

domingo, febrero 07, 2010

Blanc c'est bon! White is bad!

Eric Satie (1866-1925)

Guru Bob Greene. 21 century.

La canción lo dice. Cuánta diferencia entre los siglos. Para Eric Satie, excéntrico compositor y pianista francés del siglo 19, los alimentos blancos eran los únicos que se podían ingerir. En su neurosis, Satie se alimentaba de leche, queso blanco, pescado, pan blanco, azúcar, clara de huevos y pastas hervidas. Entonces lo blanco sinónimo de pureza era bueno.
Un siglo más tarde el guru Bob Greene amigo de Oprah Winfrey, opina todo lo contrario. Lo blanco es dañino. Hay que evitar en primer lugar el azúcar, las pastas, el pan blanco, el arroz. Por supuesto que se calla lo de la leche y el queso blanco. Pero bueno cualquiera tiene un desliz.
¿A qué viene tanta monserga? Se están preguntando la veintena de lectores de esta columna gratuita. A que según el guru mi peso ideal estaría en los 174 libras, y mi BMI (anglicismo por índice cuerpo masa) es de 28.1, o sea estoy con sobrepeso. Unas veinticinco libras. Diez kilos. Dios mío, ¡cómo me ha desmoronado mi auto-estima! ¡Cuánta crueldad en el nebuloso afán por ser flacos! Claro, que todas estas declaraciones de los gurus norteamericanos deben ser escudriñadas con un microscopio. Pues se contradicen unos a otros, a los diez años afirman que dónde dije Diego no es Diego, sino el primo lejano. Ahora las vacunas no inciden en el desarrollo del autismo. Busquen en el excesivo consumo de alcohol y drogas la causa de muchas enfermedades. Pero volvamos a las dietas y al color blanco. Por supuesto que el sobrepeso es dañino para la salud, pero excluir alimentos de color blanco. Ya es demasiado. Parecen shamanes recién llegados de la selva amazónica.
Limitar el azúcar es bueno. No comer nada con azúcar es fanatismo. Lo mismo de las pastas y el arroz. No exageremos. Lleguemos a un compromiso. Una vez a la semana COSA SANA. Ah, me encanta el pescado y las pechugas de pollo. me encantan los vegetales verdes y de otros colores. Soy amplio en mi selección. ¿Por qué el sobrepeso? Soy sedentario. He ahí el enemigo. No el color de los alimentos. La falta de ejercicios nos está matando.
La culpa es de este maldito ordenador que me obliga a estar sentado tecleando horas y horas. Me he convertido en el esclavo de un diabólico engendro electrónico. HELP.
Un domingo tranquilo con sesenta grados F.
Wesbri

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