Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

miércoles, agosto 11, 2010

Chapao a l'antigua


Hace un par de meses un conocido argentino -yo leía su primera novela y él criticaba mi tercer intento por publicar una obra narrativa- me sugirió que me buscara una secretaria. Mis erratas tipográficas hacían olas y mis signos ortográficos provenían de la edad media. Cuando los monjes copistas se esmeraban en la caligrafía, no en el contenido de los textos. Como estoy jubilado no me puedo dar ese lujo de pagar secretaria o asistenta -como se les denomina en el siglo 21- por lo que hago un enorme esfuerzo por escribir en mi ordenador portátil, y no en una maquinilla. De esas que en los años sesenta añorábamos en Cuba y cuya posesión era un tesoro.
Todo esto para decir que estoy vegetando en otra galaxia temporal, en una época de guerras frías y muros obsoletos. Vaya, chapao a la antigua. Aunque, por lo menos, hago el intento de modernizarme. Mi amigo argentino emitió su veredicto con su dosis de estímulo. Hay que halagar al toro antes de clavar el estoque. Así lo dictan las buenas costumbres. Esas que se han ido volatizando en esta vorágine de música estruendosa carente de melodía, no importa que se le denomine reguetón, hip hop o rap. Ahora llegan imágenes de la playita de Jibacoa con su festival avant-garde -otra muestra de estar en otra dimensión, el uso del francés, idioma ya extinto- en el cual blancos y negros bailan en minúsculos trajes de baño al compás de los DJ. -Hurra no estoy tan despistado-
En mi época de escucha clandestina de la W -la llamábamos la dobliu- adorábamos a los Bee'Gees, Los Beattles y Billy Joel. _no sé en que asilo de ancianos están ahora, pero no es el mismo en dónde estoy- Honesty era el hit de moda. En las ondas oficiales propugnaban a Pello y a los VanVan. Los entonces modernistas los rechazábamos por cheos y lameculos. Preferíamos a los extranjeros en las escuálidas calidades de estaciones de Key West y Miami. Que llegaban a veces con un vaivén acústico de espacios vacíos.
Pero, disculpadme, al menos ahora hago el esfuerzo y conozco a Coldplay, Taylor Swift y Serena Gomez, ah, y a los Jonas brothers. No estoy tan atrasado. Eso sí, necesito una secretaria gratuita, sin sueldo, ni otras prebendas. A mi edad , el sexo es un recuerdo más.

Amenazan lluvias por un área de extraña circulación que se ha formado en nuestras costas y promete pasarnos por agua otro día más. Le agradezco al amigo Jorge de Buenos Aires por sus buenos consejos y su acertada crítica.

Wesbri

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