Camina, escribe

Técnicamente hablando pertenezco a la generación puente : quienes éramos tontos adolescentes el fatídico uno de enero de 1959. Fuimos los primeros en formar parte del SMO, en aceptar las promesas y esperar tiempos mejores que nunca llegaron y quienes despertamos con los llamados vuelos de la comunidad. Existía un mundo mejor sólo que a 90 millas de distancia.
Por eso me exprimo el cerebro en buscar un punto común con los más jóvenes. Caminar estimula el flujo sanguíneo al cerebro. Y ya sabemos que éste órgano necesita oxígeno y glucosa para funcionar (la sangre proporciona ambos).
Y la foto de los doughnuts, donuts, rosquillas, jleb, pain, pane.....
Cuando llegué a los EE. UU. en la década de los 80, había un comercial de una de las tienas especializadas en el grasoso y azucarado producto (hoy en el Indice de los productos nocivos a la salud) en el que un empleado se despertaba a medianoche con la consigna "tengo que hacer doughnuts". Y yo tengo que escribir en un blog que nadie lee, pero como el señor de hace más de un cuarto de siglo, "tengo que escribir en el blog luego de caminar durante una hora bordeando la bahía de Biscayne, no la de La Habana"...
0 comentarios:
Publicar un comentario
Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]
<< Inicio