Una ventana abierta al cambiante mundo y el esfuerzo por tratar de ajustarse a esa realidad fugaz, a la que llamamos Vida

viernes, junio 05, 2009

El fantasma de los viernes


Eso sucede mientras el fantasma de cada viernes sale de su castillo escosés y se posesiona de mi ordenador trabando todo y limpiando. Parece como un engendro malévolo del lema de la Real Academia. Limpia, brilla y da esplendor. Entonces comienza el terror. Este archivo se ha puesto en cuarentena, este otro representa un peligro y debe ser ejecutado sumariamente. Es como un demonio que juzga y cumple la sentencia al mismo tiempo. Mientras yo impotente me tengo que cruzar de brazos y acatar las órdenes por tres largas horas mientras el espectro de McAfee limpia mi ordenador de supuestas galleticas ("cookies") envenenadas, fotos que cruzan el umbral de las siete XXX, comentarios de viejo chocho, y algún que otro programa infectado que se ha deslizado ¡Vaya Usted a saber cómo! por debajo de la puerta. Cada viernes es el mismo show, mi programa antivirus se posesiona del aparato y limpia, revisa, corta, pule, y otras acciones que mi pudor me impide describir. Estoy a merced del fantasma escosés. Soy su prisionero. Claro que puedo detener el proceso, pero las dudas, y si hay un troyano escondido, o una bomba de tiempo lista a explotar. El riesgo es demasiado por lo que opto por callar y someterme a los caprichos de esta Dell refunfuñona de seis años que en el lenguaje de los ordenadores es una reliquia.
Entretanto el matagatos atacó de nuevo esta vez en el condado vecino de Broward donde tres gatos aparecieron muertos sin patas. Será un rito de brujería, o de algún babalao que exige patas de gatos para hacer los maleficios. O quizás un trauma de niñez cuando un gato lo arañó, y ahora se venga de la raza felina. Seguimos sin pistas, pero con pocas patas.
Lo peor es que a algunos humanos se les puede contagiar la peregrina idea de descuartizar. Antier aparecieron miembros dispersos de lo que aparenta ser un descuartizado. Un joven guatemalteco de 21 años, fue el fin de semana a un bar-restaurante mexicano en la Calle Ocho y desaparació hasta que sus ropas ensangrentadas aparecieron en Pompano (norte), partes de su anatomía desparramados por el sur de Miami, en un reguero de terror. No sabemos qué podría haber pasado en el restaurante-bar mexicano. El dueño reclama que un sargento de la policía siempre está presente los fines de semana, y que nada anormal había pasado en su local. El joven y sus hermanos son indocumentados. Quizás esa sea una pista. A lo mejor era gay (usaba larga cabellera). Parecer ser un crimen de odio (a hate crime) como lo definimos por estos lares. Seguimos sin pistas y con muchos cartuchos con restos de un ser humano.
He escrito todo esto mientras mi fantasma escosés ha revisado apenas el cinco por ciento de mis archivos.
Ya está bueno de malas noticias. Hasta la próxima y como dice Lorenzo Millá de TVE, espero que la próxima vez alguna noticia sea buena.
Saludos otra vez comenzaron los aguaceros veraniegos. Toda la noche tronando y lloviendo.
Ya tenemos el once por ciento de los archivos revisados.
Wesbri

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2 comentarios:

Anonymous Anónimo ha dicho...

Bueno, lo veo en Generación Y y paso a saludarlo. Algunos dicen que yo soy la sex symbol del blog pero no, solo soy una cubana que ama a Cuba aunque no nací en Cuba.
Buenos comentarios con la noticias y yo también corro mi antivirus, el mismo que usted, también los viernes pero ya cuando me voy a acostar.
Mucho gusto, cubano.

10:56 a. m.

 
Blogger Unknown ha dicho...

Gracias por la visita. Espero verla con mas frecuencia en el blog. La foto es sexy...

10:58 a. m.

 

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